LOS TEMPLOS SOLARES DE LA V DINASTÍA

Templo Solar de Niuserre, Abusir, arquitectura antiguo Egipto, Bajo las arenas de Kemet

Templo Solar de Niuserre [© Jon Bodsworth/Wikimedia Commons]

 Cuando uno piensa en el antiguo Egipto a su mente vienen pirámides, momias, el imponente templo de Karnak, algún que otro templo de «Millones de Años», faraones como Ramsés II, tumbas como la de Tutankhamón…, pero además de todas estas maravillas, en Egipto hubo unos templos menos conocidos e igualmente fascinantes, los templos solares del Reino Antiguo.

 Edificados durante la V dinastía por seis de los nueve faraones de la misma, únicamente han sido descubiertos dos de estos templos, el del faraón Userkaf, primer rey de la dinastía y primero en edificar un templo solar, el cual fue conocido como «Fortaleza de Ra», y el de Niuserre, llamado «Lugar de deseo de Ra», descubierto en mejores condiciones que el de su antepasado. Ambos se construyeron en Abu Gurob, yacimiento situado a 1’5 km al norte de Abusir.

 Templos solares, Niuserre y Userkaf, Abu Gurob, Abusir, arquitectura antiguo Egipto, Bajo las arenas de Kemet

Mapa del antiguo Egipto [© Sandra Pajares]

 El hecho de haber encontrado únicamente dos de estas construcciones hace que algunos expertos duden de la existencia de los otros cuatro templos, apuntando la probabilidad de que los monarcas de la V dinastía reutilizasen los templos de sus antepasados, modificando tanto su arquitectura como el nombre de los mismos. Sea como fuere, lo que sí sabemos es el nombre del resto de templos solares: «Lugar de sacrificios para Ra», el templo del faraón Sahure; «Lugar predilecto de Ra», el de Neferirkare; «Mesa de ofrendas de Ra», de Neferefre; y «Horizonte de Ra» de Menkauhor. Como puede apreciarse por sus nombres, estos templos honraban al dios Ra, y habrían aparecido como respuesta al progresivo aumento de la importancia de esta divinidad.

 Espacialmente también se aprecia la importancia del dios Ra, ya que el elemento principal de estos complejos templarios era un gran pedestal sobre el que se ubicaba un obelisco, símbolo del dios solar.

 Los edificios que configuraban estos templos eran un templo bajo, una calzada, y un templo alto desde el que se accedía al recinto sagrado, donde se encontraba el obelisco, en el extremo de un patio a cielo abierto, y varias edificaciones más. Los elementos arquitectónicos que lo componen hacen que estos templos sean muy similares a los complejos funerarios reales de esta época, lo que ha llevado a que los templos solares sean considerados, por algunos expertos, como un complejo funerario para Ra.

 Otro rasgo en común que tienen estas edificaciones es que, tanto los templos solares como los complejos funerarios de los reyes, fueron dotados de tierras y contaban con su propio personal. Los templos solares habrían sido un anexo a los complejos piramidales, ya que en ellos se depositaban las ofrendas para el dios sol, que más tarde eran redistribuidas por los templos funerarios de los reyes [en ellos habrían sido depositadas ante el altar del rey, ya fallecido, para después ser repartidas entre el personal del templo]. De esta manera los templos solares cumplían una función religiosa además de práctica.

 Conozcamos ahora cómo son los dos templos solares que, hasta el momento, han llegado a nosotros.

  • El Lugar de deseo de Ra” del faraón Niuserre

Templo Solar de Niuserre, Abu Gurob, Abusir, arquitectura antiguo Egipto, Bajo las arenas de Kemet

El templo solar de Niuserre [© kairoinfo4u]

 Niuserre, sexto faraón de la V dinastía [hacia 2.416-2.388 a.C.], construyó su templo solar en Abu Gurob [al norte de Abusir, donde se encuentra su pirámide], a unos 500 m al noroeste del de Userkaf. De los dos templos que conocemos, el de Niuserre, posterior al de Userkaf, es el que mejor se conserva.

 Los elementos arquitectónicos de este complejo templario eran un templo del valle unido, mediante una calzada elevada, al templo superior. Este último era una especie de vestíbulo de acceso al recinto alto, el cual fue elevado del nivel del suelo a través de un montículo artificial recubierto de piedra caliza. Todo este conjunto se encontraba delimitado por una muralla y su orientación era este-oeste.

Planta del templo solar de Niuserre, Abu Gurob, Abusir, arquitectura antiguo Egipto, Bajo las arenas de Kemet

Planta del templo solar de Niuserre [© Sandra Pajares]

 El templo bajo, pegado a la zona cultivable, tenía entradas en tres de sus lados desde las que se llegaba a un vestíbulo que conectaba con la calzada. Subiendo la misma [algunos autores creen que ésta se encontraba a cielo abierto, mientras que otros opinan que estaría cubierta como en los complejos piramidales] se llegaba al templo alto, donde confluía una pasillo paralelo al muro del recinto que recorría tres de los cuatro lados de la muralla. A través de su lado norte conectaba con los almacenes y con otra puerta de acceso al recinto, en su lado sur conducía a la parte baja del obelisco. Entre la zona sur del muro y el obelisco se encontraba una estancia, llamada la «cámara de las estaciones», en la que se descubrieron relieves que representaban las tres estaciones del calendario egipcio, así como decoración mostrando la flora y fauna del país de los faraones.

 A través del templo alto también se llegaba al patio del templo, un espacio abierto de 100 m de largo, en su lado este-oeste, por unos 75 m de ancho, en el lado norte-sur. Al norte de este patio se encontraban los mataderos del templo, donde se encontraron pilones de cuarcita que servían para recoger la sangre de los animales sacrificados. Frente al acceso desde el templo alto se encuentra el altar, de unos 4 m de lado y construido con cuatro losas de alabastro,  tras el cual estaba el obelisco. Este obelisco, de unos 35 m de alto, no era monolítico, como los que estamos acostumbrados a ver más adelante en la historia de Egipto, sino que era una construcción de mampostería recubierta con losas de piedra caliza. Además, el obelisco se erigía sobre un podio, con unos 20 m de altura, que tenía sus lados inclinados hacia dentro y cuya construcción se realizó con la misma técnica que el obelisco. Obelisco y podio reposaban sobre una plataforma de granito.

Templo Solar de Niuserre, Abu Gurob, Abusir, arquitectura antiguo Egipto, Bajo las arenas de Kemet

Patio solar y altar del templo solar de Niuserre, al fondo las pirámides de Abusir [© kairoinfo4u]

 A parte de la decoración de la «cámara de las estaciones», se encontraron relieves que habrían pertenecido a la calzada y a los pasillos del muro del recinto, los cuales muestran escenas relacionadas con la función del complejo, así como con el festival Sed del monarca (este festival, conocido como Heb-sed, tenía como objetivo renovar el poder del monarca y regenerar su gobierno sobre las Dos Tierras).

 Fuera del recinto, en el lado sur, se descubrió el modelo de un barco solar, con unos 30 m de largo, cuyo casco fue realizado en adobe recubierto de yeso. Además, también fuera del templo y a ambos lados de la calzada, habrían existido construcciones de sacerdotes y artesanos al servicio del templo solar, así como del templo funerario del rey.

 Se sabe que la estructura del templo de Niuserre sufrió, al menos, tres modificaciones. Estas variaciones arquitectónicas son uno de los indicios, el otro es no haber descubierto más templos de este tipo, que hace pensar que el templo fue utilizado por Sahure y Neferirkare, ambos monarcas anteriores a Niuserre. Cada uno de ellos habría cambiado el nombre que le diera al templo su antecesor, y habría llevado a cabo modificaciones y ampliaciones en el mismo.

 Este templo solar fue restaurado en época de Ramsés II [más de 1.100 años después de su construcción] y, ya en época moderna, fue excavado, entre 1898 y 1901, por Ludwig Borchardt [descubridor del busto de Nefertiti] y por Heinrich Schaefer.

Relieve del templo Solar de Niuserre, Abu Gurob, Abusir, arquitectura antiguo Egipto, Bajo las arenas de Kemet

Relieve del templo de Niuserre [© Egyptian Museum Berlin]

  • La “Fortaleza de Ra”  de Userkaf

 El otro templo que conocemos es el del monarca Userkaf, primer rey de la V dinastía [hacia 2.465-2.458 a.C.] y el primero en erigir un templo de estas características. Situado también en Abu Gurob, al sureste del de Niuserre, este emplazamiento se encuentra a unos 5 km al norte de Saqqara, donde Userkaf mandó erigir su pirámide [la cual se encuentra cerca de la esquina noreste del recinto funerario de Djoser]. El corto reinado del monarca hace pensar que no le dio tiempo a ver terminadas las obras de su templo solar y que este tuvo que ser finalizado por sus sucesores.

 La construcción de Userkaf también habría contado con un templo del valle, una calzada, y un templo alto desde el que se accedería al recinto superior. Este templo del valle habría contado con un patio central, rodeado de pilares de granito, desde el que se habría accedido, al menos, a cinco capillas.

 En su parte alta también contaría con un altar, mataderos y almacenes, además del podio y, obviamente, el obelisco. Al contrario que el de Niuserre, el templo solar de Userkaf carecía de decoración.

 La construcción del templo se realizó con lascas de piedra caliza unidas con mortero realizado con barro del Nilo, y también se edificó en varias fases. Según los expertos que han estudiado las inscripciones de la época [entre ellas la Piedra de Palermo], en un principio el templo alto habría constado, únicamente, de un recinto que albergaba un montículo rectangular. En la segunda fase, atribuida al faraón Neferirkare, se habría añadido el obelisco, y en la última, bajo el reinado de Niuserre, se habría llevado a cabo la reconstrucción del recinto superior.

Busto de Userkaf descubierto en su templo solar, Abu Gurob, Abusir, arquitectura antiguo Egipto, Bajo las arenas de Kemet

Busto de Userkaf descubierto en su templo solar [© Cultnat]

 Ludwig Borchardt también exploró este templo a principios del siglo XX, y entre 1954 y 1957 fue estudiado y excavado por la misión del Instituto Suizo de Arqueología, dirigido por H. Ricke. Uno de los elementos más famosos que se han descubierto en este templo solar ha sido el busto de Userkaf [aunque durante mucho tiempo se creyó que representaba a la diosa Neith].

 Este artículo apareció publicado en el número 5 de la revista «Egiptología 2.0».


BIBLIOGRAFÍA

  • Edwards, I. E. S. (2011). Las pirámides de Egipto. Barcelona: Crítica.
  • Malek, J. (2007). El Reino Antiguo. En I. Shaw (Ed.), Historia del antiguo Egipto (127-158). Madrid: La Esfera de los Libros.
  • Parra, J. M. (1998). Los constructores de las grandes pirámides. Madrid: Alderabán Ediciones.
  • Parra, J. M. (2011). El Reino Antiguo. En J. M. Parra (Coord.), El antiguo Egipto (125-180). Madrid: Marcial Pons.
  • Wilkinson, R. H. (2002). Los templos del antiguo Egipto. Barcelona: Destino.

 

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