LOS COLOSOS DE MEMNÓN

Los colosos de Memnón, Pascal Sebah, templo funerario Amenhotep III, Tebas, Bajo las arenas de Kemet. Arquitectura antiguo Egipto

Los colosos de Memnón fotografiados por Pascal Sebah, hacia 1875

 Los colosos de Memnón, situados en la orilla occidental de la antigua Tebas [Uaset], marcan el pilono de entrada del Templo de Millones de Años de Amenhotep III. Aun formando parte del templo funerario de uno de los mayores faraones del antiguo Egipto, los colosos cuentan con su propia leyenda, la cual los hizo famosos más allá de las fronteras de las Dos Tierras. Dejando el templo para una futura entrada en el blog, en esta ocasión quiero desentrañar los misterios de estos gigantes egipcios… ¿Queréis conocerlos conmigo? ¡Allá vamos! Comencemos por su historia…

Mapa del antiguo Egipto, Sandra Pajares, templo funerario Amenhotep III, Tebas, Bajo las arenas de Kemet. Arquitectura antiguo Egipto

Mapa del antiguo Egipto [© Sandra Pajares]

Historia

Los colosos de Memnón, Francis Frith, templo funerario Amenhotep III, Tebas, Bajo las arenas de Kemet. Arquitectura antiguo Egipto

Los colosos de Memnón fotografiados por Francis Frith, hacia 1857

 Aunque ahora los veamos muy fragmentados, los colosos fueron esculpidos en un solo bloque de cuarcita, se cree que extraído de las canteras de Gebel el-Ahmar, cerca de El Cairo [a unos 20 km al norte de la antigua Menfis]. Estas impresionantes estatuas representan al propio Amenhotep III, noveno faraón de la XVIII dinastía [quien reinó hacia 1391-1353 a.C.], y en la antigüedad marcaban el punto de entrada del templo funerario del monarca, el cual se extendía a lo largo de casi 1km de longitud, que comenzaba en el primer pilono tras los colosos, y unos 550 m de ancho.

 Los colosos, con casi 20 m de alto y unas 1.000 T, muestran al monarca sentado en un trono, con los brazos sobre las piernas, y portando el tocado nemes y la falda plisada schendjyt. Junto a las piernas de ambas estatuas de Amenhotep III vemos la representación de varias mujeres, en el coloso norte [derecha] aparece la madre del rey, Mutemwya, y en el sur, le vemos acompañado de su mujer, Tiyi, y una de sus hijas, de la que desconocemos el nombre.

 En los laterales de los tronos aparecen representados dos dioses del Nilo uniendo los símbolos del Alto y Bajo Egipto, el loto y el papiro, en lo que se conoce como sema-tawy, la unión de las Dos Tierras.

Los colosos de Memnón, templo funerario Amenhotep III, Tebas, Bajo las arenas de Kemet. Arquitectura antiguo Egipto

Lateral de uno de los colosos fotografiado hacia 1900, autor desconocido [Fuente: Wikimedia Commons]

 Se dice que la creación de los colosos fue obra de Men, «escultor jefe del gran monumento del rey en la montaña roja», y de su trasporte desde las canteras cercanas a Menfis, a unos 700 km al norte Tebas, habría sido responsable el funcionario más conocido del monarca Amenhotep III, Amenhotep hijo de Hapu.

¿Qué fue el Templo de Millones de Años de Amenhotep III?

Los colosos de Memnón, por Eliot Elisofon, templo funerario Amenhotep III, Tebas, Bajo las arenas de Kemet. Arquitectura antiguo Egipto

Los colosos de Memnón durante la crecida del Nilo en 1959 fotografiados por Eliot Elisofon

 Aunque aún quedan restos del templo de Amenhotep, como varios colosos que están siendo restaurados y reerigidos, cientos de estatuas de la diosa Sekhmet que esperan una adecuación del recinto para ser reubicadas donde fueron encontradas, enormes estelas, así como restos constructivos [como basas de columnas, por ejemplo], los colosos son el elemento más reconocible y característico de este emplazamiento, pero ¿qué ocurrió con el templo?

 La respuesta es fácil. Aun siendo el templo funerario más grande de Tebas, para su construcción, además de piedra, se utilizaron, en mayor parte, ladrillos de adobe. Este material, unido a que el templo se situó en la llanura inundable, hizo que el edificio, ya en época antigua cuando dejó de tener una adecuada atención, comenzara a degradarse. Las aguas que llegaban a esta zona con la crecida del Nilo fueron deshaciendo lentamente los ladrillos de barro con los que el templo fue edificado.

 Además de esto, otro hecho deterioró enormemente el templo de Amenhotep III, y es que en el año 1.200 a.C. un terremoto dañó la edificación. Tras este sismo, varios monarcas utilizaron las piedras de este templo, imaginamos que desperdigadas por el recinto tras el terremoto, para sus propias construcciones.

 Y ahora nos enfrentamos a una nueva pregunta… ¿por qué construir un templo en la zona inundable? Por pura simbología. Al crear el templo en este lugar se conseguía que, año tras año, las aguas del Nilo llegasen a él con la inundación. Todo el templo, exceptuando el santuario que estaría edificado sobre un montículo, habría quedado anegado. Al retirarse la inundación, el templo representaba, literalmente, el surgimiento del mundo, y de la vida, entre las aguas primigenias de la creación [así es como creían los antiguos egipcios que había tenido lugar la aparición del mundo por primera vez, con un montículo de tierra que surgía entre las aguas del Nun, el océano primigenio].

Los colosos de Memnón y su leyenda

 Ahora nos toca preguntarnos de dónde les viene el nombre a los colosos de Amenhotep III, ya que Memnón no hace referencia a ningún relato egipcio, sino griego. Conozcamos el por qué…

 Sabemos que, además del terremoto del 1.200 a.C., en el año 27 a.C. hubo un nuevo sismo en Tebas, registrado por el geógrafo griego Estrabón [64 a.C. – 21 d.C]. La ciudad y sus templos sufrieron las consecuencias, así como nuestros colosos, particularmente el coloso norte ya que, a partir de esta sacudida, la estatua septentrional emite unos singulares sonidos… Cada mañana, con la salida del sol por el horizonte, el coloso norte comenzaba a “gemir”. Esto lo convirtió en todo un reclamo entre viajeros griegos y romanos, quienes creían que estos “lamentos” traían buena suerte a todo aquel que los escuchara. Así, a partir de este momento muchos de ellos llegan a Tebas queriendo escu­char al gigante egipcio [en la actualidad estos sonidos son atribuidos al cambio de temperatura y humedad que sufrían las piedras del coloso al salir el sol, lo que las haría emitir estos particulares ruidos cuando el viento atravesase sus grietas en determinados momentos].

Los colosos de Memnón, por Antonio Beato, templo funerario Amenhotep III, Tebas, Bajo las arenas de Kemet. Arquitectura antiguo Egipto

Los colosos de Memnón fotografiados por Antonio Beato, hacia 1862

 Y aquí comienza la leyenda, ya que, debido a estos quejidos, los griegos asociaron el coloso norte al griego Memnón. Veamos qué nos cuenta la mitología griega sobre este personaje …

 Memnón, rey de Etiopía, acudió a la guerra de Troya al saber que su tío Príamo, rey de la ciudad, estaba en apuros en su guerra contra los griegos. Una vez all Memnón encontró la muerte en la batalla a manos del mítico Aquiles. Los padres de éste fueron Titón, hermano de Príamo, y Aurora, diosa del alba, quien, cuando se enteró de la muerte de Memnón, acudió al Olimpo a suplicarle a Zeus que concediera a su hijo algún honor que le distinguiera del resto de los mortales. Zeus promete a Aurora que su hijo continuaría viviendo bajo una forma diferente. Se dice que tras quemar el cuerpo de Memnón, unas aves surgieron de la hoguera y combatieron entre ellas para, con su propia sangrel, hacer una libación en honor al héroe muerto. La leyenda continúa relatando cómo se levantó una estatua en Tebas en memoria del rey etíope. Y aquí se une realidad y leyenda… ya que los “lamentos” que emitía la estatua de Amenhotep eran atribuidos a los llantos que emitía el héroe, ya en forma de coloso, al ver aparecer a su madre, diosa del alba, con el sol del amanecer.

 Poco duraron los lamentos del gigante, ya que en el año 199 d.C. el emperador romano Septimio Severo quiso rellenar los huecos de las esculturas, en un intento de mejorar el aspecto de los colosos. Esta restauración hizo que sonidos cesasen, acallando para siempre los “quejidos” que tan famosas hicieron a las estatuas de Amenhotep III.

Los colosos de Memnón, por Theodor Kofler, templo funerario Amenhotep III, Tebas, Bajo las arenas de Kemet. Arquitectura antiguo Egipto

Fotografía aérea de los colosos de Memnón realizada por Theodor Kofler en 1914

 Y de esta manera es como ha llegado hasta nosotros el nombre con el que conocemos a quienes flanquearon en su momento el más grande y rico de todos los templos funerarios de Tebas.

Los colosos de Memnón en el arte

 A lo largo de toda esta entrada he querido mostraros algunas de las fotografías más famosas que se han realizado a los colosos. Los que seguís este blog en Facebook sabréis que suelo compartir estas fotografías antiguas, así como las ilustraciones que se han venido realizando de todo Egipto en los últimos siglos. Los colosos de Memnón también han sido retratados por múltiples artistas, quienes han dejado su impronta personal en cada una de sus ilustraciones, por aquí os dejo algunas de las que más me gustan.

Los colosos de Memnón, por Jean-Léon Gérôme y David Roberts, templo funerario Amenhotep III, Tebas, Bajo las arenas de Kemet. Arquitectura antiguo Egipto

Izquierda: Jean-Léon Gérôme [h. 1856]. Derecha: David Roberts [h. 1848]

Los colosos de Memnón, por Eduard Hildebrandt y Hubert Sattler, templo funerario Amenhotep III, Tebas, Bajo las arenas de Kemet. Arquitectura antiguo Egipto

Izquierda: Eduard Hildebrandt [h. 1865]. Derecha: Hubert Sattler [h. 1846]

Los colosos de Memnón, por Walter Tyndale y Karl Wilhelm, templo funerario Amenhotep III, Tebas, Bajo las arenas de Kemet. Arquitectura antiguo Egipto

Izquierda: Walter Tyndale [h. 1907]. Derecha: Karl Wilhelm Diefenbach [h. 1896]

Los colosos de Memnón, por Carl Friedrich Heinrich Werner y Victor Huguet, templo funerario Amenhotep III, Tebas, Bajo las arenas de Kemet. Arquitectura antiguo Egipto

Izquierda: Carl Friedrich Heinrich Werner [h. 1870]. Derecha: Victor Huguet [h. 1860]

 Como os comenté al comenzar, en esta ocasión he querido estudiar la historia de los colosos de Memnón, pero éstos eran sólo una parte del templo funerario de Amenhotep III que, sin duda, estudiaré próximamente en el blog, ¡os espero por aquí para recorrerlo juntos! Mientras tanto os invito a que conozcáis Malkata, la ciudad-palacio de Amenhotep III, situada muy cerca de los colosos de Memnón.

 Este artículo apareció publicado en el número 5 de la revista «Egiptología 2.0».


Los colosos de Memnón, por Henri Béchard, templo funerario Amenhotep III, Tebas, Bajo las arenas de Kemet. Arquitectura antiguo Egipto

Los colosos de Memnón fotografiados por Henri Béchard, hacia 1875

BIBLIOGRAFÍA

  • Humbert, J. (2013). Mitología griega y romana. Barcelona: Gustavo Gili.
  • Sourouzian, H. (2015). El templo de millones de años de Amenofis III en Tebas. En M. Seco y A. Jódar (eds.), Los templos de millones de años de Tebas (pp. 145-165). Granada: Universidad de Granada.
  • Weeks, K. R. (2006). Los tesoros de Luxor y el Valle de los Reyes. Madrid: Libsa.
  • Wilkinson, R. H. (2002). Los templos del antiguo Egipto. Barcelona: Destino.

 

 


 Espero que hayas disfrutado de la lectura. Si quieres dejar algún comentario o sugerencia, ¡eres bienvenido! Y recuerda, si te ha gustado lo que has leído puedes suscribirte al blog para que las entradas lleguen directamente a tu correo electrónico.

 ¡Gracias por leerme!

 Sandra

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